Shadowing

La formación como recurso que permite a las empresas disponer de la capacidad necesaria para afrontar el día a día de su actividad exitósamente, o encarar los retos del futuro con confianza, y a los trabajadores ser competitivos en sus puestos de trabajo o prepararse para serlo en el futuro, en el caso de los jóvenes que aún no se han incorporado al mercado laboral, es básica, esencial, imprescindible…

Pero no se trata aquí de abogar por ella, sino de exponer alguna de las alternativas distintas a los usos habituales en este campo, que brindan las nuevas estrategias formativas.

Presentamos el “shadowing”, una iniciativa que está muy en la línea de lo que hacemos en LivingLanguage en tanto que nos alejamos de los cánones habituales y transitamos por otros caminos…

(los de la inmersión lingüística en diferentes contextos, entre ellos y de forma principal el laboral) para llegar al mismo objetivo final (en nuestro caso que nuestros alumnos mejoren su dominio del español), que otros persiguen desde planteamientos más tradicionales y habituales (las aulas). El término desde luego es importado, como tanto otros en gestión empresarial en general, pero la técnica no tanto.

Sin circunscribirlo al contexto de la formación en idiomas, el shadowing viene a ser un tipo de práctica profesional en tanto que se aprende en el contexto del puesto de trabajo, caracterizado desde nuestro punto de vista, por la actitud del sujeto a formar, ya sea un trabajador en activo que se prepara para asumir un nuevo puesto de trabajo o funciones, ya sea un estudiante que se prepara para incorporarse al mundo profesional, y por su duración, bastante más breve que unas prácticas al uso (una o varias sesiones, coincidiendo cada sesión con una jornada laboral). En cualquier caso, la persona en formación adopta un papel de observador, permaneciendo a la sombra de otro del que aprende, trabajador que desarrolla su labor cotidiana bajo la atenta mirada del aprendiz. Como un tipo de práctica laboral especifico, difiere del tipo más común de prácticas en el hecho de que el aprendiz no actúa, no practica aquello a aprender, observa, analiza.

Básicamente eso es el shadowing, sencillo sí, pero muy efectivo si se hace correctamente, y en el fondo algo que todos, de alguna manera, hemos hecho en algún momento de nuestra carrera profesional.

PartiendShadowingo de estas premisas básicas encontramos diferentes modalidades de shadowing, en función del grado de interacción de los dos sujetos participantes, de la duración de la experiencia, del tipo de puesto sobre el que se realiza, etc.

Centrándonos en el campo de la formación de idiomas el término shadowing tambíen es utilizado, pero la técnica a la que describe difiere de la que acabamos de relatar. Esencialmente consiste en que el alumno escuche una grabación más o menos extensa, y trate de repetirla con la misma entonación y pronunciación, acompañada según los casos, del texto escrito, de forma que lea, escuche y repita a la vez….parece aburrido ¿no?, definitivamente sí.

Pero, ¿será posible aplicar la técnica del shadowing general que hemos expuesto al principio, al ámbito de la formación de los idiomas, y conseguir algo más interesante que repetir y repetir frases? sin despreciar que ésto también puede ser muy útil (confieso que lo he hecho).

Reflexionando sobre qué utilidades puede tener para un estudiante de idiomas, identificamos las siguientes, seguro que entre otras posibles:

De una parte ofrece al estudiante una visión de primera mano del uso del idioma en un contexto laboral determinado, por lo que puede ser especialmente útil en los casos en los que el alumno se esté especializando en un sector o ámbito profesional específico. En este sentido puede ser interesante introducir una variación sobre el modo habitual de aplicar la técnica. En lugar de hacer coincidir una sesión de shadowing con una jornada laboral, podemos acotarla a un acontecimiento determinado que al alumno interese especialmente. Por ejemplo a una presentación o a una entrevista de trabajo en un proceso de selección, entre otras posibles situaciones.

Puede ser un puente entre el uso académico del idioma y el uso profesional del idioma, mostrando al estudiante giros, terminología específica y cómo adaptar el idioma a los diferentes escenarios e interlocutores.

Además de ello, puede servir para identificar malos hábitos en el estudiante, errores frecuentes, y en general áreas en las que debe mejorar.

Contestándonos a la pregunta anterior, creemos que sí es posible aplicar el shadowing llamemos general, al campo de la formación de idiomas. Siempre que contemos con una adecuada preparación y análisis posterior de la experiencia, la técnica puede ser útil, aunque tiene sus limitaciones y no bastará por sí sola para conseguir resultados espectaculares en el alumno, ni los mismos beneficios que unas prácticas de varios meses.

¿Innovamos?…

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